Utensilios de bricolaje
Cómo elegir una brocha para pintar
A la hora decidirnos a pintar las paredes de casa o alguna superficie, como una pieza del mobiliario, lo primero que tenemos que pensar es en los utensilios que vamos a emplear, así como en la pinturaa que seleccionaremos. Para ello, deberemos conocer bien las características de las herramientas que tenemos para seleccionar.
Las brochas, los rodillos y los pinceles deben adaptarse al espacio al que queramos pintar. Éste, por su parte, puede ser liso, rugoso o incluso estar empapelado. Por tanto, dependiendo de la superficie que quieras cubrir, deberás elegir una brocha u otra. Una buena elección, será la responsable, junto a la técnica, del acabado que consigas.
Entre los tipos de brochas que puedes elegir, están las de pelo natural, que se diferencian por tener una mayor cantidad de cerdas más suaves que en las brochas sintéticas. En cuanto a la forma, las planas se suelen reservar para las barnizar superficies, en vez de pintarlas; mientras que las redondas son muy prácticas para cubrir las zonas de difícil acceso.
Una brocha para cada zona
De todos modos, cuando te decidas a pintar o barnizar una superficie, lo mejor es que tengas más de una brocha de diferentes tamaños todas ellas. Lo ideal es tener una brocha de unos 12 centímetros de ancho para grandes superficies, dos planas de unos 5 y 2 cm, para zonas más pequeñas, y una brocha redonda para realizar toques y llegar hasta los puntos de más difícil acceso.
Una vez que las tengas, deberás elegir la que se adapte a la tarea que quieres realizar, así que, para ello fíjate en los consejos que te hemos dado. Por último, que no se te olvide conservarlas en buen estado. Para ello, es muy importante que les proporciones siempre una buena limpieza después de cada uso. Retira bien los restos de producto bajo el grifo, o dejándolas dentro de un cubo con agua.




