Utensilios de bricolaje
La lijadora
Un buen acabado en cualquier tarea de carpintería, es casi imposible si no cuentas con una buena lijadora. Lijar significa alisar o pulir una superficie a través de un tratamiento abrasivo, que generalmente se suele realizar con la herramienta de la que te vamos a hablar. La técnica del lijado, se puede lleva a cabo, bien a mano o bien con máquinas eléctricas preparadas para ello.
Tipos
Dependiendo de si te decides por un lijado a mano o a máquina, encontrarás diferentes herramientas. En esta ocasión queremos hablarte de la segunda opción y sus variedades.
- Lijadora de banda. Este tipo de lijadora, tiene una banda cerrada de lija que está sujeta entre dos rodillos. Uno de estos, genera el movimiento de la banda de lija, mientras que el otro sirve para controlar la tensión y el desplazamiento lateral de la misma. Se emplea para lijar grandes superficies planas.
- Lijadora de minibanda. Ésta es una reproducción de la anterior en miniatura. Tiene una banda más pequeña que se mueve por un rodillo. Se suele emplear para lijar esquinas, cantos y superficies pequeñas y zonas de difícil acceso.
- Lijadora excéntrica. La lijadora excéntrica o roto-orbital, cuenta con un disco de lijado que gira excéntricamente. Este movimiento es el que permite un resultado sin estrías. Se emplea para acabados finos y delicados.
- Lijadora orbital o vibratoria. Ésta, a diferencia de la anterior, tiene un movimiento elíptico de la base en la que se asienta la lija. En algunas se puede variar el tipo de movimiento y sirve para acabados muy finos.
- Lijadora delta. Esta variedad es como la orbital, pero más pequeña. Su lija tiene forma de delta. Su función es llegar a rincones, esquinas y cantos, que pueden resultar inaccesibles para cualquier otro tipo de lijadora. Por otro lado, pesa muy poco, por lo que es de muy fácil manejo.



