Despacho
Un escritorio rústico para el despacho
La mezcla de estilos de decoración en tu despacho puede ser una opción muy acertada. Siempre que utilices elementos de distintas tendencias, presta mucha atención a la combinación de colores y formas. Si consigues un conjunto equilibrado, será a la vez muy original y personal.
Un despacho fresco y desenfadado no está reñido con elementos de estilos más contundentes como el rústico. Este escritorio está hecho con varias piezas de madera que mantienen su aspecto más natural. La estructura de la mesa es muy sencilla, aunque el grosor hace que a la vista parezca muy pesada.
El conjunto se completa con una silla de líneas rectas muy simple. El color negro y el material del tapizado contrastan con la superficie de madera, así como el metal de las patas. El resto de complementos aportan color y dinamismo: varias fotos e ilustraciones en la pared y apoyadas sobre la mesa. El objetivo es conseguir una atmósfera desenfadada y divertida. Por eso, es recomendable mezclar varios colores vivos como el rojo, el amarillo o el turquesa.
El color negro
A pesar de la variedad cromática, el negro sigue siendo el color predominante. Se aprovecha la tapicería de la silla, el ordenador portátil y el flexo de la luz para mantener el color negro como base. Otro guiño al estilo rústico es el revistero de mimbre que hay bajo la mesa. Sigue la línea del escritorio, aunque de manera más suave. Los elementos decorativos con un diseño heterogéneo permiten ajustar y coordinar estilos muy diferentes.
Los muebles auxiliares deberían ser poco voluminosos. De esta manera, el escritorio seguirá siendo la estrella de la estancia. Apuesta por un diseño de líneas rectas y en materiales fríos para el almacenaje. Unas baldas de metal e, incluso, varias estanterías de estilo industrial podrían completar el conjunto de manera armónica.




