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Un dormitorio kitsch

  • 4 jul 2012
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Por: Clara García-Pando

No soy precisamente fan de este estilo tan desenfadado y despreocupado, pero he de reconocer que con un poco de mano y acierto se pueden conseguir ambientes kitsch bastante aceptables y elegantes.

Dormitorios que brillan con luz propia

Cualquier estancia kitsch debe destacar por dos cosas principales, los colores y los complementos.

  • En cuanto a colores, este dormitorio se ha decorado con fuertes azules mezclados con negro, para contrastar más, en el papel pintado y el púrpura en los muebles y los textiles.
  • En cuanto a los complementos, la cama es el más extravagante del dormitorio. Redonda y con un cabecero acolchado y con plumas es digna de cualquier princesa. Los cojines sobre la cama están forrados en seda y raso para conseguir mayor suavidad.


En este mismo dormitorio se ha reservado un amplio espacio como vestidor. Los armarios de formas clásicas están decorados con tiradores de pequeños cristales para conseguir una combinación entre lo antiguo y lo moderno, algo muy característico del estilo kitsch. Las cortinas van a juego con el papel pintado y el tapizado del taburete. El detalle de la bata colgada en el maniquí con plumas del mismo tono azul que el resto del dormitorio no es casual.

Pero sin lugar a dudas, los muebles lacados son el elemento más colorido de este dormitorio. El brillo que se consigue gracias al material y los cristales de Swarovski en los tiradores del aparador brindan una perfecta armonía con el resto de elementos. Los detalles como marcos de fotos con purpurina, jarrones de cristal azul o lámparas de estampado animal completan esta majestuosa estancia pop.

Todo lo que tienes que hacer para conseguir un dormitorio kitsch es añadir todos los elementos, antiguos o actuales que te puedan gustar, sin miedo a que no combinen con el resto de elementos. En este otro dormitorio el rosa está en todas partes, en tonos pastel en textiles, brillante en los muebles o acompañando, de nuevo, a su amigo fiel, el púrpura. No me extrañaría que algún elemento de la mesita del fondo que no alcanzo a ver fuera una gatita Hello Kitty.

Si posees manualidades de colores hechas por ti no lo dudes, intégralas en el dormitorio. En este de la imagen, los corazones de santería de la pared o las fundas de los cojines parecen hechos a mano. Las flores de plástico son otra constante en este estilo.

¿Qué faceta del kitsch te convence más? ¿Te gustan estos dormitorios?

 

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