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Un cuarto para la siesta

  • 18 feb 2014
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Por: Clara García-Pando

La siesta es algo muy típico en España. Con más de 300 días de sol al año, las jornadas son más largas que en otros países, sobre todo, en los meses de verano. Por eso, en nuestro país es uno de los mejores sitios para acomodar un lugar de la casa dedicado exclusivamente a echarse este pequeño sueñecillo que nos tomamos después de la hora de comer.

Normalmente, no se suele reservar una estancia solo para esto, porque muchos suelen echársela en su dormitorio habitual o en el sofá del salón. Pero crear y decorar un rincón para descansar en la mitad del día puede hacer la siesta muy apetecible. Así no tendrás que deshacer tu cama o importunar a nadie que quiera estar en la sala de estar viendo la televisión o que acoja a invitados.

Para los días soleados se suele escoger un espacio cerca de la ventana para colocar un sofá-cama o una poltrona de suelo llena de cojines. Este es uno de los lugares más adecuados porque se aprovecha la entrada de la luz y además, en ocasiones relaja estar cerca del exterior mirando la naturaleza o el devenir cosmopolita de la ciudad. Además, durante el día también es el sitio perfecto para leer un libro. Es bastante habitual que cerca del ‘rincón de la siesta’ haya como complemento una estantería llena de volúmenes.

Una habitación para echarse la siesta

El cuarto escogido no debe ser ningún dormitorio personal, tampoco el salón… Lo ideal será una habitación secundaria, como una segunda sala de estar o reciclar una antigua sala de juegos o cuarto de lectura. Si el salón es lo suficientemente grande, se puede adaptar una biblioteca, colocando un chaise-longue u otro sitio para acomodarse. Una de las elecciones más comunes es adaptar la buhardilla. Un lugar de la casa de difícil acceso y poco transitado, en el que el usuario podrá olvidarse de su alrededor y llegar al quinto sueño.

Para los periodos más fríos será muy útil poner un edredón o algunas pieles en el camastro para resguardarse del frío, pero en verano o si el cuarto tiene los sistemas de calefacción adecuados, se puede instalar una hamaca o una cama colgante de madera para pasar estar horitas de descanso.

Como estamos hablando de un lugar relajante, como hemos comentado antes, lo mejor es aprovechar la entrada de la luz natural. No obstante, tampoco podemos estar precisamente en el lado de la casa con la orientación donde entren de forma más potente los rayos del sol, sino en una zona donde entre de manera indirecta o esté aplacada por la sombra de los árboles. La iluminación del cuarto debe ser suave.

¿Dónde y cómo decorarías tú el cuarto de la siesta?

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