Textiles
Cortinas y cabecero con estampado floral a juego
No es necesario que sea primavera para ver las flores en su máximo esplendor y llenas de vida. Al menos no en tu dormitorio, porque no dependes de la época el año para que en tu hogar haya flores de los colores y las formas que tú quieras.
Gracias a una buena elección de cortinas, podrás revivir la primavera tantas veces como quieras, todos los días y cada vez que entres en tu habitación. Si además, las combinas con un cabecero a juego, entonces dormirás en medio de precioso jardín de coloridas flores.
Los cabeceros forrados con tela es una de las opciones que puedes contemplar a la hora de combinar esas cortinas de estampado floral que has elegido para vestir las ventanas de tu dormitorio. La ventaja de estos cabeceros es que puedes elegir la misma muestra de tela que la de las cortinas.
En la estancia de la imagen se ha jugado con las rosas de color lila tanto para las cortinas como para el cabecero y el edredón que cubre la cama. A pesar de no ser el mismo estampado, se ha conseguido una buena relación utilizando estas flores como nexo de unión entre los distintos elementos de la habitación.
En este caso, se ha empleado la misma tela para el bandó de las cortinas y el cabecero de la cama. Para el primero, se ha optado por la versión horizontal y para el segundo, la vertical, logrando así un efecto curioso. Por otra parte, el estampado que se ha elegido para el edredón es mucho más minimalista, con flores más pequeñas, aunque éstas tienen el mismo tono.
En cuanto a las paredes, puedes decantarte por un tono liso o seguir jugando con la combinación de los estampados. Si eliges la primera alternativa, cualquier tono de la gama de los morados será un acierto. Sin embargo, si optas por la segunda solución, puedes seleccionar un empapelado de hojas, pero con un tono muy suave, para no recargar demasiado la estancia.
Para terminar con un guiño en la decoración de este dormitorio tan floreado, puesto que las cortinas tienen un estampado de flores lilas colocadas en un jarrón, puedes disponer en la mesilla de noche justo eso, un jarrón con unos ejemplares de éstas. Ya tienes tu primavera particular dentro de tu dormitorio, ¿qué más se puede pedir?




