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Habilitar una buhardilla abandonada

  • 27 feb 2012
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Por: Libertad Durán

Si has comprado recientemente la casa de tus sueños, ésa que tiene hasta buhardilla, es posible que, al entrar a vivir, ésta no esté del todo habilitada. Este tipo de estancias, en muchas ocasiones, son las últimas en decorarse, incluso, a veces se utilizan como almacenes.

Se convierten, por tanto, en habitaciones con aspecto frío y sin ningún tipo de acondicionamiento. Es una pena, puesto que es una estancia a la que se puede sacar mucho provecho. ¿Preparado para ver la reforma que se ha hecho en esta buhardilla? 

Al observar la imagen, lo más probable es que te haya recordado a alguna de esas películas de miedo en las que por nada del mundo subirías a ‘echar un vistazo’ arriba. Tanto las escaleras que llevan a la buhardilla, como ésta están en un aspecto ruinoso. La reforma que se debe realizar en un espacio así es tremenda. Sin embargo, si se hace paso a paso y con paciencia, el resultado puede ser de lo más espectacular.

Para comenzar, las paredes, el suelo y el techo, fueron los primeros focos de atención a la hora de reformarla. Se quitó de las paredes los tablones de madera blancos, para poder subsanar los problemas de humedad. Varias manos de pintura fueron suficientes para conseguir unas paredes lisas perfectas. Sólo con este paso, el cambio de aspecto resulta impresionante.

Este paso, unido a la reforma del techo con tablones de madera blancos, así como la limpieza del suelo y preparación del mismo, empiezan a dar una imagen de limpieza e higiene que tanto necesitaba la estancia.

 

Por otra parte, las escaleras de acceso a la buhardilla, se limpiaron para pasar a cubrirlas con una moqueta que aporta el toque de calidez que invita a subir a esta estancia. Las paredes de reformaron y cubrieron con los mismos paneles de madera del techo. Además se colgaron unos cuantos cuadros con imágenes de la pequeña de la familia.

Por último, la se decoró la buhardilla, diviéndola en tres zonas: una sala de estar, una de plancha y costura, y una tercera de juegos para la pequeña de la casa. Unos cuantos sofás, una moqueta, una mesa y un armario, fueron suficientes para terminar de remodelar esta habitación. El cambio es impresionante, ¿a quién no le gustaría conseguir que su buhardilla tuviera este aspecto?

Si tienes una buhardilla abandonada y estás en pleno proceso de reforma, mándanos fotos del proceso, ¡queremos saber cómo te las ‘apañas’ para conseguir un cambio radical por ti mismo. Seguro que con un poco de paciencia y mucho cariño, te queda igual o incluso mejor que éste.


 

 

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