Trucos de jardinería
Cómo hacer una maceta colgante
Las macetas colgantes son uno de los elementos más decorativos que puedes colocar en tu casa. Resultan muy estéticas, sobre todo, para adornar balcones o patios que no están totalmente abiertos. Si quieres disponer una en el exterior de tu hogar, te bastará con seguir una serie de pasos sencillos. Lo mejor es que no hace falta que seas un manitas en jardinería ni mucho menos.
Para empezar, deberás elegir las especies adecuadas para este tipo de estructuras. No es lo mismo poner una maceta normal que una colgante. Las plantas que cultives en ellas deberán sobresalir y caer por los bordes de ésta. Por ello, elige una muy frondosa en el centro de la maceta y alrededor otra que se adapte a la forma de la primera.
Tipos de sujección
Para poder colgar las cestas equilibradamente, puedes emplear un sistema de tres puntos con unas cuerdas resistentes. También puedes optar por cadenas metálicas, que serán aún más duraderas. Si quieres ponerla en un balcón alto, te será muy práctico instalar un sistema de polea. Así, evitarás subirte a una escalera cuando necesite riego.
Coloca un cesta de forma semiesférica encima de un cubo para evitar un balanceo constante. Revístela con una capa gruesa de esfagno, una lámina de coco o de plástico. Después, echa abono especial dentro de la maceta. A continuación, termina de rellenarla con tierra hasta aproximadamente dos centímetros por debajo del borde de la cesta.
Espera dos semanas y aplica un fertilizante adicional y sigue regándolas periódicamente. Si tuvieras una maceta grande, deberás colocar una pequeña cesta de cerámica en la tierra entre las plantas para que haga de depósito de agua. Si riegas a través de este elemento, evitarás daños en las plantas. Por último, si tienes más de una maceta y quieres ahorrar agua, sumerge una tras otra en la misma cubeta.




